El verano de 2015 se recordará para siempre como el verano de «la crisis de los refugiados». Entonces más de un millón de personas llegaron a la UE a través de las fronteras abiertas por Turquía. Venían de Iraq, Siria, Libia y Afganistán. Eko era un antigua gasolinera en Polykastro (frontera con Macedonia) donde se erigió un campo de refugiados gestionado al 100% por cooperantes llegados de diferentes partes de España, principalmente de Cataluña.
En este trabajo nos centramos en explicar cómo funciona y qué retos de organización plantea un campo de refugiados. Y lo hacemos a través de las historias y experiencias de sus cooperantes en lo que constituye una mirada desde la experiencia del trabajo de campo, lejos de las administraciones y la burocracia de verja y fronteras cerradas.
Este excelente trabajo fue emitido por la XAL y VOCTV.
Fotos: Martí Albesa / Polykastro (Grecia)