¿Puede ser el dolor el camino para alcanzar el éxtasis? ¿Podría ser que placer y sufrimiento compartan el mismo lenguaje? Fascinado por las prácticas rituales de un grupo de jóvenes que buscan los límites del dolor, el fotógrafo Albert Jodar lleva siete años documentando sus vidas.
Esta aproximación a un mundo a primera vista violento y oscuro ha llevado a este fotógrafo a desmontar prejuicios y a mostrar estas prácticas desde un punto de vista cercano y comprensivo. Una tarea nada fácil si tenemos en cuenta el inmenso impacto visual que producen estas prácticas. ¿En qué estado nos sitúa el dolor? ¿Qué podemos aprender de él?
Fotos: Albert Jodar