Elegantes, bellas, naturales y directas. En ningún lugar del mundo la gente se mira y se toca como en África occidental. Y es que estas tierras son muchas más cosas a parte de hambre, SIDA y guerras. Un proverbio local protesta: «Malditos sean los ojos cerrados». Detrás de la imagen de miseria que transmiten los medios de comunicación, existen multitud de ejemplos positivos de un África que sale adelante.
En 2007, Fèlix Merino estuvo viajando entre Benín y Ghana. Éste trabajo es el testimonio gráfico de las mujeres que encontraba por la calles cargando todo tipo de bultos. Fue difícil porque en esta parte de África el animismo está muy arraigado y resulta difícil que cualquier persona se deje fotografiar de cerca por un extranjero.
Fotos: Fèlix Merino